Psicólogos para el tratamiento de dependencias

Tratamiento de las dependencias

Una dependencia es un comportamiento compulsivo que busca una satisfacción inmediata que nunca será del todo satisfecha. Si una persona es adicta al tabaco o el alcohol, significa que ha dejado de disfrutar de ellos: el problema llega cuando ya no se piensa en fumar solo un cigarro o beber una copa, lo que se hace es beber o fumar compulsivamente sin que le retribuya ningún placer.

La primera vez que se consume, se produce una experiencia placentera, pero tras muchas dosis el cerebro se ha acostumbrado tanto a esa sensación que necesita consumir más y la salud se deteriora.

Cuando una persona es adicta, la mente deja de funcionar de manera correcta y no se tiene en cuenta las consecuencias que eso pueda generar. Solo se graban los momentos de gran placer asociados a una conducta compulsiva.

Las dependencias cubren las carencias en nuestra vida: comer para aliviar la ansiedad, mirar pornografía porque te sientes solo o jugar a videojuegos porque te dan una emoción que no encuentras en otros aspectos de tu vida. Como consecuencia la calidad de vida se deteriora.

ASISTENCIA PARA DEJAR LAS DROGAS (COCAÍNA, CANNABIS, ETC)

En Armonía Psicólogos tenemos una amplia experiencia en el tratamiento de asistencia para ayudarte a dejar todo tipo de drogas



Disponemos de psicólogos expecialistas en tratamientos con hipnosis y EMDR en el tratamiento para provocar los cambios de la manera más fácil y rápida posible.

El uso o abuso de las drogas es uno de los problemas que más afectan a la sociedad y más difíciles de salir por sí mismo, es necesaria una evaluación por un psicólogo especialista para luego tratar el problema.

En nuestro centro tenemos el tratamiento con las técnicas y terapias más avanzadas:



– Hipnosis

– EMDR

– Terapia Cognitivo – Conductual

– Terapia de Aceptación y Compromiso

– EFT

Nuestros psicólogos en Madrid, después de realizar la evaluación, te ayudarán a manejar los pensamientos, emociones y sensaciones de la manera más eficaz, para que cada vez haya estemos mejor y tengamos la vida que queremos. Además nuestros psicólogos en Madrid te enseñarán técnicas para que cada vez seas más autónomo fuera de la consulta y tengas herramientas para salir adelante en situaciones que cada vez serán más fáciles.

Las drogas principales son las siguientes: Cocaína, Alcohol, Cannabis.

Psicólogos para la dependencia a las drogas en Madrid

DEJAR DE FUMAR

¿Quieres dejar de fumar?

¿Ya has intentado dejar de fumar y no has podido por ti mismo?
¿Has vuelto a fumar y no entiendes cómo?
¿Te acabas de plantear dejarlo por primera vez pero no sabes cómo hacerlo?
¿Has sentido mucha ansiedad al dejar de fumar y no has podido manejarla?
Si este es tu caso, podemos ayudarte. Nos dirigimos a cualquier persona de cualquier edad que haya tomado la decisión de dejar de fumar y se plantee hacerlo con ayuda profesional.

El objetivo de esta terapia específica, es eliminar la dependencia del tabaco de sus participantes.

¿Cómo es la Terapia para dejar de fumar?

Se realizará una primera entrevista en la que se realizará una evaluación de la vida del paciente. Después, en las siguientes sesiones se trabajarán distintos aspectos del problema. Una vez terminada la terapia, se realizará un seguimiento telefónico durante tres meses (cada mes una llamada para valorar cómo está la persona y si se mantienen los cambios realizados).

¿Qué aspectos se trabajan en terapia?

En la terapia se tratará aspectos de tu dependencia (la parte física y la parte psicólogica) y se te dará la información del proceso de dejar de fumar que debes saber: qué es la dependencia, cómo será el Síndrome de Abstinencia, la duración que tendrá, cómo te sentirás, las mejoras que percibirás en tu salud, las molestias que percibirás, qué medicación existe y si en tu caso es conveniente que tomes medicación o no, qué otros métodos de ayuda para dejar de fumar existen (parches, chicles…). Tú eres participe de tu terapia por lo que nos podrás transmitir tus dudas, lo que te preocupa o angustia…
También exploramos la motivación que tienes para el proceso, tus motivos concretos para dejar de fumar, qué beneficios crees que tendrá para ti dejar de fumar, los pros y contras, la ambivalencia, las barreras y dificultades que tienes para dejar de fumar.
Aprenderás a detectar qué pensamientos tienes y diferenciarás los que te ayudan a dejar de fumar de los qué te empujan a fumar. Si eres realista o no en tus planteamientos…
Te ayudaremos a elegir una fecha para dejar de fumar y a diseñar un plan de actuación concreto (cuándo, cómo, cuánto, con quién…).
Por último, te ayudaremos a diseñar estrategias para mantener los cambios obtenidos en el tiempo y a detectar señales de riesgo que en el futuro pueden llevarte a una situación de vuelta al tabaco.
INTERNET Y NUEVAS TECNOLOGÍAS
Jugar a videojuegos sin control, no poder dejar de mirar el móvil, consultar las redes sociales en todo momento y sufrir ansiedad si no hay conexión a internet son solo algunos de los síntomas que pueden alertar de la existencia de una dependencia de las nuevas tecnologías.
Te contamos cómo funcionan los tratamientos de dependencias y qué fases tienen.

El uso abusivo de las nuevas tecnologías como internet o los smartphones puede considerarse una dependencia que pertenece al grupo de las dependencias que no están relacionadas con una sustancia, como sucede en el caso de las drogas o el alcohol.

Las consecuencias que pueden tener este tipo de dependencias varían en función de cada persona pero en general son: nerviosismo, aislamiento del entorno, agresividad y trastornos del sueño, entre otros. Es frecuente que una persona adicta a las nuevas tecnologías deje de salir con sus amigos para dedicarse a su dependencia e incluso dedique horas de sueño.

Fases del tratamiento de dependencia de nuevas tecnologías

Cualquier tratamiento de dependencia tiene dos objetivos básicos: el abandono del hábito y la prevención de una recaída. De esta manera se analizan y tratan todas las consecuencias que la dependencia pueda tener en el ámbito laboral, social o familiar.

En general se pueden definir cuatro fases en el tratamiento de dependencias:

Fase I: la búsqueda de motivación

La persona afectada por la patología debe ser consciente de que tiene un problema y de que necesita solucionarlo. En ese momento se decidirá a buscar ayuda y acudir a Armonía Psicólogos para que analicemos su caso. Cuando la persona adicta da este paso es fundamental el apoyo de su pareja, amigos y familiares.

Fase II: desintoxicación

En esta fase se necesita el apoyo del psicólogo asignado para que la persona sea consciente de la dependencia que padece a las nuevas tecnologías y vea las consecuencias que su conducta está causando en su vida y en su entorno.

Fase III: deshabituación

Dejar la dependencia de internet o al móvil requiere fuerza de voluntad y paciencia, además de apoyo. Poco a poco el paciente irá recuperando su vida habitual e irá aprendiendo a diversificar y controlar el uso que hace de la tecnología.

Fase IV: rehabilitación

Durante esta fase el paciente aprende a recuperar las habilidades que tenía antes de comenzar con su dependencia. Es decir, comenzará a relacionarse de forma sana y natural con su entorno, a compartir tiempo con su familia, a tener hábitos saludables y a respetar sus horas de sueño.

No hay que olvidar que el uso de las tecnologías es producente siempre y cuando se haga dentro del marco de la asistencia a la vida cotidiana, nunca dentro del marco de la dependencia.
TRABAJO

Psicólogos en Madrid centro para la dependencia del trabajo.



La dependencia del trabajo se define como una implicación excesiva y progresiva de la persona en su actividad laboral, sin límite y abandonando actividades que antes realizaba. Todo el no se explica por necesidades laborales objetivas sino por una necesidad psicológica de dicha persona. De esta forma los trabajadores, progresivamente, pierden estabilidad emocional y se convierten en “workaholic” en un intento por lograr el éxito y/o reconocimiento.

Un estudio de la Universidad de Kansas (USA) consideraba que eran adictos al trabajo todos aquellos que trabajaban más de 50 horas semanales. El término workaholic o trabajólico fue acuñado en 1971 por el psicólogo estadounidense Wayne Oates en un libro en el que hacía referencia a su propia dependencia del trabajo, haciendo una analogía con la dependencia del alcohol. Aunque esta dependencia no está reconocida dentro de la psiquiatría ni la psicología como un trastorno mental, los especialistas afirman que el fenómeno existe y que, actualmente, el temor a perder el empleo y las nuevas tecnologías son factores agravantes del problema.

Es una de las patologías comportamentales más aceptadas y justificadas socialmente y el paciente tiende a negar su problema, razonándolo bajo el hecho de que son perfeccionistas.

Sin embargo, muchas veces, suele desembocar en el síndrome de burnout (síndrome de estar quemado) así como algunas formas de estrés. Asimismo, el trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo también puede estar relacionado con la dependencia del trabajo.

La delgada línea entre el perfeccionismo y la dependencia


Ser “workaholic” puede tener ciertos aspectos constructivos en términos de motivación, satisfacción profesional y autoestima. Por tanto, hay una clase positiva de “dependencia al trabajo” ya que puede aportar para el workaholic, para el empresario y para la sociedad un beneficio. Se trata de gente que quiere hacer las cosas tan bien como pueda, porque esto es lo único que llena sus expectativas.

Por otra parte, existe la connotación negativa si está obligado por su empresa a un ritmo de trabajo vertiginoso, con plazos muy ajustados y a un flujo imparable de actividad, con jornadas de entre 70 y 120 horas semanales, obligado a viajar constantemente o a acudir a eventos fuera de las horas de trabajo, entonces es usted lo que llamamos un empleado extremo, y el peligro de dependencia negativa es elevado. Si, en estas condiciones, el trabajo es una prioridad para usted frente a las relaciones sociales o la propia salud, entonces, tiene motivos para empezar a preocuparse.

Aunque se observa en ambos sexos, afecta principalmente, a varones entre 35 y 50 años, profesionales liberales y mandos intermedios, en los cuales la dependencia al trabajo suele disimular problemas afectivos con la familia o la pareja. El trabajo es el centro de su vida, quedando todo lo demás, incluida la familia, el ocio y la vida social, en un segundo plano. Es habitual que se lleven trabajo a casa para acabarlo por la noche o los fines de semana y suelen mostrar algo parecido a un síndrome de abstinencia durante las vacaciones. Son encantadores en el trabajo pero insatisfechos o irritables fuera del mismo.

Síntomas que definen al adicto al trabajo


>Suelen negar el problema, lo cual muestra una distorsión en la apreciación de la realidad apoyada a menudo por la sociedad, ya que el trabajo intenso, generalmente, está bien visto
>Personas inseguras pero con un gran sentido del deber
>Retraimiento, disforia
>Irritabilidad
>Insomnio
>Depresión
>Estrés
>Consumo abusivo de tabaco y alcohol
>Trastornos digestivos y cardiovasculares
>Desinterés por las relaciones interpersonales
>Relaciones familiares deterioradas
>Sentimientos de culpabilidad cuando no están trabajando
>Sobrecarga de la agenda, con miedo a no poder cumplir todos los compromisos

Tipos de dependencia del trabajo:


Obviamente, no toda dedicación intensa al trabajo es dependencia. Puede haber personas que trabajan mucho pero saben desconectar durante su tiempo de ocio

Nos encontramos con tres tipos de adictos al trabajo:

Complacientes: se caracterizan por ser los menos ambiciosos y más sociables Para ellos, la aprobación del jefe y de los compañeros de trabajo es de gran importancia. No suelen hablar de sus problemas personales y tienen mayor riesgo de depresión.
Controladores: son independientes, ambiciosos, y no les gusta perder el control. Si disminuye su rendimiento laboral, por cualquier causa, se vuelven ansiosos e irritables.
Narcisista controlador: son egocéntricos, controladores y en situaciones de tensión, pueden llegar a la despersonalización (sensación de no ser uno mismo) y a la desrealización (sensación de estar como en un sueño).
ALCOHOLISMO

Dependencia del Alcohol

El alcohol sigue siendo la droga de mayor consumo entre diferentes grupos de la población, una característica para su fácil ingesta es que se asocia a ciertas situaciones sociales
La dependencia del alcohol afecta a personas de cualquier clase social y nivel cultural. No existe además, ningún perfil de personalidad que se pueda asociar especialmente a este tipo de hábito.

Algunos errores frecuentes ante el consumo de alcohol

1º – “Yo controlo”
Como en otras dependencias, una de las fantasías más frecuentes es la del CONTROL DEL CONSUMO. Es frecuente que creamos que podemos parar cuando nosotros queramos, para luego comprobar, al intentar hacerlo que no es posible. Lo que parecía que estaba bajo nuestro control, se ha convertido en un círculo del que no podemos salir, o lo que es peor, una espiral descendente en la que poco a poco vamos cayendo y perdiendo más y más…

2º – El alcohol soluciona mi problema.
Todo lo contrario. El alcohol es sólo una forma de evasión ante un problema. El conflicto puede resolverse o no, pero no se disuelve con el alcohol. Finalmente, al problema inicial se habrá añadido el del alcohol.

3º – Es mi secreto y a nadie le importe
También es frecuente creer que nadie lo sabe, que “no se nos nota”. Entra dentro de esta fantasía de control que tenemos en las dependencias. Sin embargo, las personas que están a nuestro alrededor ven como la persona con problemas con el alcohol se va comportando progresivamente de una forma más extraña e irracional. También es cierto que si la familia se hace consciente del problema y lejos de apoyar a la persona consumidora lo presiona, éste puede acabar mintiendo.

Cómo saber si bebo mucho o tengo dependencia del alcohol

¿Dónde está el límite?
Podemos considerar que una persona tiene dependencia del alcohol (alcoholismo) cuando pese a que su consumo está incidiendo negativamente en uno o varios aspectos de su vida, familia, trabajo, relaciones sociales, ocio, ect, le resulta imposible reducir o parar su consumo.

Síntomas de dependencia del alcohol

SÍNTOMAS FÍSICOS DE LA ALCOHOLEMIA
Mayor tolerancia progresiva al alcohol (beber cada vez más sin emborracharse)
Pérdida de apetito
Vómitos o náuseas al despertarse
Temblores ligeros en manos que desaparecen al tomar de nuevo alcohol
Pérdida de memoria (lagunas sobre cosas que se han dicho o hecho)
Disfunciones sexuales inexistentes previamente al consumo de alcohol (impotencia, falta de deseo sexual, etc)

SÍNTOMAS PSÍQUICOS DE LA ALCOHOLEMIA
Intentos de abandonar la dependencia y no poder
Sentimientos de culpa
Celos injustificados
Alucinaciones, delirios

Tratamiento para el alcoholismo

“Hablemos de soluciones, no de problemas”

Puede parecer obvio, pero no lo es: aceptar que se tiene un problema con el alcohol es el primer paso para un tratamiento de dependencia. No es sencillo hacerlo, por ello en Armonía Psicólogos valoramos especialmente cuando se da.

Intervención Psicológica:
En Armonía Psicólogos hacemos un abordaje integral de la situación y trabajamos el origen del conflicto, las causas que lo están manteniendo e incrementando, combinando para ello las técnicas tradicionales con las más modernas en psicoterapia.

El primer paso es realizar una evaluación completa de la situación: desde cuándo se lleva a cabo la conducta adictiva, frecuencia de la misma, tratamientos que se han probado hasta el momento, etc
Posteriormente realizamos psicoeducación sobre aspectos relacionados con este hábito.
Cuando es necesario trabajamos con la familia: les asesoramos y colaboramos con ellos.
Nuestro objetivo es la abstinencia e incorporar nuevas pautas de vida sana que sustituyan el consumo de alcohol.

Si crees que puedes tener un problema con el alcohol, anímate y da el primer paso.

Hablemos de soluciones.
LUDOPATÍA
Los tratamientos psicológicos desde un enfoque conductual parten del análisis de la conducta del juego a partir de las emociones que le produce a la persona el juego, la ansiedad que presenta, las expectativas económicas y sus relaciones interpersonales, es decir de los antecedentes; de las conductas abiertas y encubiertas, como los pensamientos relacionados con el juego, el dinero que se invierte en la actividad y el tipo de estrategias que se emplean para hacerle frente a los malestares originados por la dependencia; y las consecuencias negativas y positivas, como las oportunidades de socialización, el dinero ganado, las deudas, la depresión, problemas laborales, familiares y legales generados a raíz del juego.

Tomando en cuenta estos factores, un tratamiento conductual emplea técnicas de desensibilización imaginada, de relajación, de control de estímulos y de exposición en vivo con prevención de respuesta. La desensibilización imaginada y la relajación ayudan a reducir la ansiedad pues se relacionan con los mecanismos de ejecución de las conductas que hacen que una conducta específica se convierta en hábito y es activada cuando la persona se expone a ciertos estímulos. Si la conducta no es completada se presenta un malestar, por lo regular ansiedad y con esta técnica se trabaja el imaginarse en diferentes escenarios que activarían la conducta de juego pero sin que se finalice la conducta del juego para enseñar técnicas de relajación que reduzcan los malestares ante estas situaciones imaginarias. Por otro lado, el control de estímulos y exposición en vivo con prevención de respuesta consiste en limitar al paciente para que no se exponga a estímulos que lo hagan caer en el juego, como puede ser impedir el contacto con otros jugadores, restringir su acceso a tarjetas de crédito y efectivo o comprometerlo a evitar centros de juego, de modo que poco a poco los estímulos pierden fuerza y ya no desencadenan la conducta de dependencia. Al mismo tiempo se expone al paciente a estímulos que anteriormente han suscitado su deseo de jugar para enseñarle técnicas de autocontrol progresivo, esto con el fin de debilitar los estímulos, reducir la ansiedad y enseñar vías para afrontar los malestares emocionales ocasionados por resistirse al juego.

Por otro lado, las terapias cognitivas parten de identificar los elementos que propician el exceso de juego, como pueden ser los pensamientos supersticiosos, la percepción del cálculo de probabilidades y la ilusión de control, que incrementa una imagen de autoeficacia y diversos pensamientos irracionales. Debido a que la participación regular en el juego facilita el establecimiento de pensamientos de tipo no racional es necesario tratar el problema desde un abordaje que permita modificar las distorsiones a nivel cognitivo, esto par reducir los deseos de jugar. Con una terapia cognitiva el paciente adquiere herramientas que le ayudan a afrontar pensamientos irracionales y encontrar relaciones entre sus emociones, pensamientos y conductas, así como a superar la ansiedad de juego y se le enseñan vías para la solución de problemas. Cabe mencionar que la duración de las terapias psicológicas para el tratamiento de la ludopatía varía de una persona a otra y que, como ya mencionamos, puede ser necesario utilizarlas en conjunto con otros tipos de tratamientos, como el farmacológico para reducir los efectos negativos que tiene la dependencia del juego en las diferentes esferas de la vida de quien la padece, y ayudarle a recuperar su salud. En próximas publicaciones en este blog hablaremos a mayor profundidad sobre las características de las terapias cognitivas y conductuales para el tratamiento de dependencias y de la importancia que tiene la familia para la superación de estas dificultades que tienen un fuerte impacto negativo en la calidad de vida de quienes las padecen.

Scroll Up