Psicólogos para el tratamiento de la ansiedad

Tratamiento de la ansiedad

La ansiedad es un estado de ánimo que se da en nuestro organismo para protegernos ante situaciones peligrosas. De esta manera, nuestro organismo se adapta para sobrellevar aquellos hechos que nos supongan un peligro y por ello él mismo manifiesta cambios a niveles físicos y psicológicos de los que debemos estar al tanto.

La ansiedad es, por lo tanto, una emoción más de nuestro elenco psicológico, pero lo que es primordial es atender a las situaciones que salgan de nuestro control.

Síntomas de la ansiedad

Algunos de los síntomas físicos que puede llegar a experimentar debidos a la ansiedad son:

  • Ritmo cardíaco acelerado
  • Dificultades al respirar
  • Angustia
  • Problemas digestivos
  • Estado de alerta
  • Preocupación extrema
  • Sensación de hormigueo
  • Distorsión del tiempo

Estos síntomas pueden darse en mayor o menor medida y no se tienen por qué experimentar todos ellos. En nuestro centro, tenemos profesionales especializados que pueden ayudarte a tratar la ansiedad y prevenir que esto desemboque en un problema mayor como la depresión.

Centro de psicólogos de referencia en el tratamiento de la ansiedad en Madrid

A continuación detallamos los trastornos más comunes de la ansiedad:

ANSIEDAD GENERALIZADA
La ansiedad generalizada se refiere a un patrón de preocupación y ansiedad frecuente y persistente sobre muchos o la mayoría de acontecimientos o actividades que a la persona le cuesta controlar y que se prolonga más de seis meses.Quiero saber más
TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC)
El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad consistente en la aparición de ideas, pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes e intrusivos (obsesiones) que no se pueden controlar. Quiero saber más
AGORAFOBIA

Centro de Psicología especializado en agorafobia y ataques de pánico: Tratamiento de Agorafobia en Madrid y Psicólogo para agorafobia en Madrid

Nuestra intención es utilizar las técnicas y terapias más avanzadas para los problemas de agorafobia y ataques de pánico, para realizar una terapia centrada en cada persona y con alta efectividad.
Características:
La agorafobia es uno de los trastornos de ansiedad que pueden llegar a ser más incapacitantes.
Los rasgos claves de la agorafobia son:

1.- La aparición de ansiedad y temor o crisis de angustia al encontrarse en lugares o situaciones donde puede resultar difícil y costoso escapar o donde no puede disponer de ayuda. Es un miedo irracional a poder tener dificultad en llegar a un lugar seguro para la persona. Lo normal será que su espacio de seguridad lo encuentre en su casa, o en un hospital o en una persona que le pueda socorrer y sea de su confianza.
Cualquier situación que cumpla esta característica puede convertirse en una situación agorafóbica. Las situaciones más típicas donde suelen darse los temores agorafóbicos son: estar en lugares con mucha gente; estar solo fuera de casa; hacer cola; viajar solo; viajar en autobús, tren o avión…

2.- Como consecuencia de lo anterior, el agorafóbico tiende a evitar éstas situaciones, o consigue pasar por ellas a costa de un malestar o ansiedad importante o necesita de forma imprescindible la presencia de un conocido para soportarlas.

Tipos de agorafóbia:
a.- Agorafobia sin historia de trastorno de pánico:caracterizada por la ausencia de antecedentes de crisis de angustia. En este caso la evitación agorafóbica no en el miedo a tener un ataque de pánico, sino en el miedo de sentir incapacitación o humillación pública como consecuencia de la aparición de síntomas similares a la angustia( Ej.: mareos, diarreas, palpitaciones…)
b.- Agorafobia con historia de trastorno de pánico: se caracteriza por la presencia de agorafobia y por crisis de angustia en algún momento de la historia del trastorno.
La forma más grave de agorafobia es la que presenta “miedo al miedo” y una conducta generalizada de escape de todo lo que puede resultar aversivo.

Tratamiento de agorafobia:


1.- Psicoeducación: sesión educativa donde se explica al paciente en que consiste la ansiedad y la agorafobia, desde el punto de vista neurológico y psicológico y que empiece a aprender cómo actuar cuando venga una crisis o una sensación de malestar agorafóbico. Comenzamos a desmontar el trastorno de evitación experiencial en que se ha convertido la ansiedad y la agorafóbia y que consiste en que cuanto mas importante es para el sujeto no tner crisis de ansiedad o malestar agorafobico y cuanto mas intenta que no vengan, mas posibilidad tiene de que ocurran. Y eso es así porque lo único que producen estos intentos de control para que no sucedan las crisis o el malestar, es mas atencion sobre las sensaciones corporales y mayor nivel de alerta en las situaciones de amenaza. Cuando el sujeto deja de estar en ese círculo vicioso del Trastorno de evitación de la experiencia interna negativa,porque ya no le importa tanto tener crisis, y, por el contrario,le importa mas aprender como actuar en las situaciones en las que aparecen, en ese momento consigue un nivel basal bajo de ansiedad y un mayor nivel de autoconfianza y estima

2.- Reeducación respiratoria: entrenamiento en respiración dirigida a evitar la hiperventilación o las sensaciones de falta de aire.

3.- Regresión hacia atrás en estado hipnótico y EMDR: de esta manera vamos identificando las situaciones en las que sintió esas sensaciones de ansiedad o temor hasta llegar a la primera vez, y vamos encontrando y marcando los acontecimientos vitales que tienen que ver con la imposibilidad de satisfacción de los deseos o necesidades psicológicas basicas cuya no realización supone un esquema emocional negativo de peligro vital o caos al haberle faltado la confianza básica.

4.- Cambio de las memorias emocionales enquistadas, en estado hipnótico y EMDR:
Hacemos que el paciente desde su Yo actual pueda reestructurar todas sus emociones rescatando a ese Yo más joven que se sintió en peligro o que estuvo atrapado en el conflicto al no poder realizar sus deseos o necesidades basicos, y pueda realizar aquello que no pudo hacer o decir en aquel momento o, en todo caso, pueda entender por qué no pudo realizar sus deseos y, por lo tanto pueda realizarlos ahora, delante del terapeuta, y ante la memoria de estar allí, o pueda ese Yo mas joven reestructurar su miedo dandole los recursos necesarios de apoyo y valor desde el Yo actual y con la seguridad y la confianza básica del terapeuta.

En la agorafobia y en los trastornos de angustia los deseos carenciales que solemos encontrar son:
a.- El abandono o las relaciones de apego inseguras o desorganizadas en las que los niños no han recibido la atención de los padres frente a las diversas formas de estrés sufridas.
b.- El condicionamiento del cariño: es decir la no realización del deseo de admiración incondicional que supone que no puedan tener un autoconcepto positivo y siempre condicionado a las demandas de los demás.
c.- La falta de límites, o su inverso, la sobrelimitación: es decir, la no realización del deseo de ser limitado, de tener límites que le sirvan de guía y de encuentro de su identidad. Los sujetos que no tienen límites, que no han sido socializados desde estos, tienen numerosos problemas para luego poder aguantar las frustraciones de la vida y poder tener una vida interior y exterior adecuada. Los sujetos que tienen excesivos límites se hacen dependientes y les cuesta tener motivaciones internas.
d.- La falta de autoridad desde el cariño que ha sido reemplazada por el miedo o el temor.
e.- Exposición en imaginación a las situaciones agorafóbicas: en estado hipnótico el paciente va viviendo en su mente como va pasando por las situaciones agorafóbicas, en un estado mental de seguridad y confianza.
f.- Exposición in vivo: en paciente se va exponiendo en su vida real a las situaciones que antes evitaba con las direcciones del terapeuta.Llámanos para pedir información de tu proceso particular y te informaremos.
ESTRÉS
El estrés y la ansiedad son respuestas naturales del organismo para adaptarse a las demandas del contexto, pero si esta respuesta se prolonga durante mucho tiempo acaba siendo patológica, convirtiéndose en un trastorno de ansiedad. Quiero saber más
HIPOCONDRÍA (MIEDO A PADECER UNA ENFERMEDAD)
Hipocondría es preocupación excesiva y miedo a padecer una enfermedad grave, o el creer que se padece la enfermedad, en contra de los diagnósticos médicos. Es decir, que notamos algunos síntomas y los interpretamos negativamente, creyendo así que tenemos una enfermedad. Quiero saber más
TRASTORNO DE PÁNICO (ATAQUES DE ANSIEDAD O CRISIS DE ANGUSTIA)
Los ataques de pánico o ansiedad se pueden producir aisladamente, o pueden darse debido a otros problemas de ansiedad, como la agorafobia, fobia social, TOC, ansiedad generalizada, y también puede haber ataques de ansiedad que se den en situaciones de estrés, disparados por alguna situación, pensamiento, emoción o sensación. Quiero saber más
OBSESIONES (PREOCUPACIONES CONSTANTES)
¿Qué son las obsesiones? La obsesión es un estilo de pensamiento en el que la persona está atrapada por una idea fija, que con mucha frecuencia asalta la mente. La obsesión tiene muchas formas de expresión: el orden o limpieza, el dinero, el cuerpo, una relación de pareja... Quiero saber más
TRASTORNO DISMÓRFICO CORPORAL (PREOCUPACIÓN POR LOS DEFECTOS FÍSICOS)
La dismorfofobia es un trastorno de ansiedad que produce una imagen distorsionada del propio cuerpo. Las personas que sufren dismorfofobia son muy críticas con su propio físico, o con alguna característica en particular de éste, aunque no tengan ningún defecto o deformación en realidad. Quiero saber más
FOBIAS Y MIEDOS

En Armonía Psicólogos estamos especializados en el tratamiento de las fobias.



Características principales de las fobias son:

  • Miedo intenso y persistente a objetos o situaciones específicas.
  • La exposición al estímulo fóbico provoca una respuesta inmediata de ansiedad.
  • La persona no puede evitar sentirse así.
  • Las situaciones fóbicas se evitan o se soportan a costa de una intensa ansiedad o malestar.
Pueden ser hacia animales, insectos, a situaciones relacionadas con la naturaleza, como fobia a tormentas, fobia a la sangre, las agujas, las heridas, fobia al dentista, fobia a tragar, fobia a volar, fobia a los coches, y a todo tipo de situaciones.


Tratamiento de fobias y miedos:

Tradicionalmente los miedos, los traumas y las fobias se han tratado con técnicas cognitivo conductuales, con resultados bastante positivos.
Posteriormente, a partir de los años 80 y 90, se desarrollan nuevas técnicas derivadas de la Programación Neuro-Lingüística (PNL) y de la metodología del Developmental Behavioural Modelling (DBM), que suponen una mayor eficacia en el tratamiento de estos trastornos y un acortamiento de la terapia con un considerable ahorro de tiempo.

Estas técnicas, que constituyen el componente básico del tratamiento que dispensamos para estos trastornos, son las siguientes: la disociación, el cambio de submodalidades, el anclaje, la hipnosis y el EMDR.


Nuestros centro de psicólogos en Madrid utiliza los tratamientos para las fobias más eficaces:

La disociación:
Estar asociado es cuando estamos atendiendo plenamente a nuestra experiencia inmediata; o dicho de otra manera, cuando estamos viendolo todo desde nuestros propios ojos.
Estar disociado es estar como espectador de nuestra propia experiencia, es como estar viendonos en una situación desde la posición segura de un espectador que desde fuera de la situación está observando, pudiendo de esta manera estar separado o disociado de nuestros sentimientos y sensaciones, así como también de nuestro diálogo interno ( de lo que nos decimos).
Es como si estuviéramos en el cine viendo una película en la que uno mismo es el protagonista.
De este modo podemos conectar con la situación fóbica o traumática pero sin que tengamos las emociones negativas que estaban asociadas a ella, y de esta forma poder desensibilizar esa situación que antes nos causaba el malestar.

El cambio de submodalidades:
Estamos continuamente procesando nuestros cinco sentidos para dar sentido a lo que notamos del mundo, tener una comprensión de lo que está sucediendo y construir una experiencia subjetiva desde la que atender a nuestras necesidades y guiar nuestra manera de actuar en el mundo.
Así que cualquiera de nuestras representaciones internas o experiencias subjetivas están formadas por imágenes, sonidos y sensaciones que son los modos o modalidades que tenemos de percibir el mundo a partir de los sentidos.
Por otro lado, si vamos más en detalle, la forma de percibir de los sentidos, es decir, la forma de percibir esas imágenes, sonidos o sensaciones, está compuesta de diferentes elementos que llamamos submodalidades, que son, por ejemplo, los diferentes colores, tamaños, nitidez o oscuridad, las diferencias de movimiento, brillo, perspectiva, situación, las diferencias de volumen, de tono, las diferentes sensaciones, las diferencias de intensidad, de textura, de localización de las sensaciones…etc.
Utilizando una metáfora culinaria, por ejemplo, si queremos hacer una paella necesitamos unos ingredientes como arroz, agua, caldo, colorante, sal…y, también, el utilizar una proporción adecuada de cada ingrediente y el mezclarlos en el orden y con el tiempo correspondiente. Pues bien, los ingredientes serían como los sentidos, y la proporción, la mezcla y el tiempo serían como las submodalidades.
De la misma manera que no se puede conseguir hacer una paella sin la proporción, la mezcla y el tiempo adecuado de cada ingrediente, también es imposible pensar en algo o tener una experiencia subjetiva sin que tenga una estructura de submodalidades.
Así que, independientemente del contenido de nuestra experiencia subjetiva, lo que sentimos y el estado que nos crea depende de las submodalidades. Por lo tanto, si cambiamos las submodalidades cambiará el efecto de la experiencia en nosotros, es decir, cambiará el estado emocional.
En los tratamientos psicológicos tenemos dos formas de utilizar el cambio de submodalidades a los clientes.
Una de las formas es potenciar estados o recursos positivos como la seguridad, o la tranquilidad, o la confianza en si mismo, o la fuerza interna…
Otra forma es tomar una experiencia de malestar o desagradable, por ejemplo una fobia, y cambiar las submodalidades de la fobia para disminuir e incluso eliminar el poder e influencia que ejercen sobre nuestro estado emocional.

El anclaje:
Un “ancla” en la terminología de la PNL es un estímulo que tenemos asociado a una respuesta o a un vivencia afectiva concreta.
Todos tenemos innumerables anclas: el semáforo rojo asociado a parar, una canción asociada a un recuerdo de una relación emocional con una persona, un olor que te devuelve a tu niñez y te hace revivir algún momento de tu infancia…etc.
Las vivencias, las emociones y sentimientos que en algún momento de nuestra vida han formado parte de nuestra experiencia personal están archivadas en nuestras memoria junto con estímulos o claves de acceso que cuando se activan nos conectan con ellas.
A este fenómeno se le llama “Anclas” debido a que actúan como elementos de fijación de nuestra experiencia interna y basta con un leve “tirón” para hacer aflorar toda la vivencia subjetiva a la que están unidas.
Todos tenemos en muestra memoria, en nuestro almacén de recursos, momentos en los que nos hemos sentido con seguridad, con confianza en nosotros mismos, con tranquilidad, con serenidad … o con otros recursos. Pues bien, la importancia del trabajo con anclas en los tratamientos psicológicos es que podemos asociar un estímulo externo (una imagen, un sonido, un toque en un punto concreto) a uno o varios de estos recursos y a través de este estímulo, que es nuestra ancla, tener estos recursos disponibles en cualquier momento y sobre todo para afrontar o superar aquellas situaciones en las que nos sentimos mal o con miedo, o inseguros o nerviosos .

EMDR
: Reprocesamos los recuerdos y situaciones que nos causan malestar con el objetivo de que baje el malestar.

Hipnosis
: Con diferentes técnicas de las hipnosis se hace un trabajo de afrontamiento de las situaciones temidas.

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